Las Migas manchegas ó ruleras, son un plato de origen pastoril que fundamenta su elaboración en el aprovechamiento del pan que se endurecía fácilmente, que se
ponía en remojo bastante tiempo para luego mezclarlo con otros ingredientes generalmente de origen cárnico, como la panceta o el chorizo de cerdo, que se van cocinando a fuego lento dando vueltas con la rasera hasta que quedan hechas, "bien desmigadas y melosas".

Se llaman ruleras porque una vez hechas ruedan por una superficie no muy inclinada, otros dicen que debido a la cantidad de vueltas que hay que darle. 
 
El truco es cocinarlas a fuego lento, tener mucha paciencia y darles muchas vueltas.
 
Seguimos haciendo un homenaje a la espectacular gastronomía de mi tierra castellano-manchega, preparándolas, de forma más ligera y menos contundentes, con carne de ternera, pero igual de exquisitas y deliciosas.

 

Ingredientes
(4 personas)

- pan de hogaza (500 gramos)

- 400 gramos de rabillo de cadera de ternera

- 1/2 pimiento rojo

- 1 pimiento verde 

- 1 cabeza de ajos 

- 2 vasos de agua

- sal y pimienta negra molida

- aceite de oliva virgen extra

- 4 huevos


Preparación

La noche antes de preparar nuestras migas, picamos el pan en pequeños trocitos que ponemos en un bol. 

Pelamos media cabeza de ajos; en un mortero, los machacamos  junto a un poco de sal.  Añadimos el agua a esta esta pasta, movemos, y regamos el pan que tenemos ya troceado en el bol. Removemos bien con las manos, cubrimos con un paño húmedo y lo dejamos toda la noche. 

Al día siguiente, como una hora y media o dos antes de querer comer, preparamos todos los ingredientes restantes.
 
Pelamos el resto de ajos; troceamos. Lavamos el pimiento rojo y verde; troceamos.

Partimos la carne en trocitos pequeños; salpimentamos y reservamos.

En una sartén ponemos a calentar un chorreón abundante de aceite de oliva virgen extra; doramos los ajos y reservamos.

En el mismo aceite pochamos el pimiento rojo y verde; cuando estén, reservamos también.
 
A continuación, echamos este aceite de freir todos los ingredientes en el recipiente donde vayamos a hacer las migas; cuando esté caliente, añadimos el pan; removemos constantemente, con fuego bajo, para que se vayan haciendo lentamente, sin quemarse. 
 
Cuando las migas se van separando, están bien desmigadas, nos indica que van estando en su punto ideal.

Es el momento de preparar la carne; la pasamos por harina y la doramos en aceite de oliva  bien caliente, sacamos y añadimos a  nuestra perola con las migas; removemos y dejamos unos cinco minutos más manteniendo el fuego lento.
 
Freímos los huevos, y ya podemos empezar a disfrutar de nuestras exquisitas migas manchegas con ternera.
 


Sugerencias

La pieza de ternera que he elegido para preparar nuestras migas, es rabillo de cadera, una pieza humilde pero exquisita, tierna y jugosa.
 
Para acompañar nuestras migas os recomiendo, por supuesto, un vino tinto de la zona, que tenemos muchos y muy buenos.